El futuro

Poverello ha estado, durante los últimos 20 años, bajo la guía de Jan Vermeire.
Él ha transmitido la motivación e inspiración que ha impulsado a los aproximadamente 400 voluntarios,
quienes ahora desean continuar su trabajo.
Su mensaje, que lo encontró en la Palabra,
de que todos somos hermanos penetró en él y tomó forma en la familia Poverello.

A pesar de la responsabilidad que él llevó a cabo,
nunca se vio a si mismo como si fuese más que los demás,
sino como otro pequeño pobre de Poverello.

Realzando y pasando este mensaje de amor en una sociedad
en la cual se pone más énfasis en el individualismo,
permanece la aspiración de todos los voluntarios.