La comunidad

No sólo ha crecido el número de necesitados,
también a crecido el número de voluntarios que han sido tocados por la pobreza y
han encontrado una manera concreta de hacer algo al respecto, a través de Poverello.

Ellos provienen de todos los estratos de la sociedad,
de grupos de toda edad, algunos vienen un día a la semana y
otros están allí permanentemente.
Todos juntos se aseguran que los alimentos sean preparados y servidos,
que los platos sean lavados y que el local sea bien conservado.

Es una espontánea y agradecida manera de compartir parte de sus vidas con aquellos
que han sido atrapados por el lado marginal de la sociedad.

Cuando crece la confianza, uno se vuelve importante para otros.